| Miércoles, 12/08/2026 | |||||||||||||||||||
| Andalucia | Aragón | Asturias | Baleares | C. La Mancha | C. y León | Canarias | Cantabria | Cataluña | Ceuta | Extremadura | Galicia | La Rioja | Madrid | Melilla | Murcia | Navarra | País Vasco | Valencia |
|
27/07/2026 José R. Pallás: “En verano hay que hacer ejercicio con moderación”
En declaraciones exclusivas al programa Al Límite de Radio Marca, José Ramón Pallás, coordinador del grupo de trabajo Deporte y Salud de la Organización Médica Colegial, habló del ejercicio en el verano. Señaló que “promovemos el ejercicio con moderación en verano, no hay que parar, pero tampoco sobrecargar al organismo. Ante todo, sentido común”.Pallás, que también es médico del Racing de Santander, comenzó explicando por qué es tan importante evitar tanto el exceso de ejercicio en el verano como la inactividad absoluta: “Es una cuestión de equilibrio, biológico y fisiológico. La inactividad total rompe en pocas semanas las adaptaciones metabólicas y las cardiovasculares alcanzadas durante todo el año y esto aumenta la rigidez arterial y la resistencia a la insulina. Pero luego está el extremo opuesto, querer hacer en agosto lo que no se ha hecho en diez meses, bajo un calor extremo, y ese es el escenario perfecto para sufrir un golpe de calor o una descompensación cardíaca. Por eso, desde la OMC, lo que promovemos es el ejercicio con moderación, que el verano no es para parar, pero tampoco para sobrecargar el organismo. Hay que mantenerse activos, pero adaptando la dosis y la intensidad a la temperatura del verano”. Sobre cómo debemos de diferenciar las pautas médicas para un atleta experimentado de las de una persona que solo busca mantenerse en forma, indicó que “la diferencia fundamental radica en la capacidad de termoregulación, que es individual, y la tolerancia a la carga. El atleta experimentado tiene una eficiencia sudorípara y cardiovascular muy adaptada, por lo que su enfoque en verano debe centrarse más en ajustar volúmenes de carga y cuidar la reposición de electrolitos. Sin embargo, para la persona que busca salud, el objetivo no es el rendimiento, sino continuar sin riesgo. Hay que huir de las métricas de alta intensidad, hay que priorizar la fuerza con autocargas y actividades aeróbicas ligeras y entender que para obtener beneficios metabólicos basta con una caminata a un ritmo ágil o nadar en las horas frescas, sin buscar el agotamiento”. También comentó cuáles son los riesgos médicos más graves al entrenar con calor y qué señales deben de hacernos parar de inmediato: “En verano, el riesgo principal claramente es el choque térmico y la deshidratación severa. Cuando la temperatura exterior roza la corporal, es decir, a partir de los 37 grados, el mecanismo del sudor se colapsa y entonces la frecuencia cardíaca se dispara. ¿Para qué? Para intentar enfriar la piel, y eso produce el flujo sanguíneo a los órganos vitales, entre ellos el músculo y el corazón. Las señales de alarma tienen que ser cuando uno tiene mareo, visión borrosa, o dolor de cabeza pulsátil, o de repente deja de sudar con una piel seca y caliente, si aparecen uno de estos signos hay que parar inmediatamente. Buscar una sombra, enfriar el cuerpo y solicitar atención médica lo más rápidamente posible”. En cuanto al protocolo médico ideal para realizar actividad física en julio y agosto, indicó que se exige una planificación temporal y una planificación hídrica. La regla de oro es entrenar únicamente las franjas de mínima reducción. ¿Cuáles son? Pues a primera hora de mañana, que es lo óptico fisiológicamente, o a última hora de la tarde. Lo que hay que evitar es las horas centrales del día. Y de la hidratación, no hay que esperar a tener sed, porque la sed ya es un síntoma de deshidratación. Hay que beber agua antes de salir, pautar pequeños sorbos cada 15 o 20 minutos durante el ejercicio, y si vamos a correr o la actividad supera la hora y el ambiente es muy medio, hay que incorporar bebidas con una concentración adecuada de sodio, o sea, bebidas isotónicas para evitar la hiponatremia”. Para terminar, Pallás destacó que “el mensaje de la Organización Médica Colegial para disfrutar de un verano activo pero seguro es moverse, que es muy buena medicina. No le tengamos miedo al calor, tengamos respeto a la imprudencia. Hay que evitar el sedentarismo absoluto, aprovechando el tiempo libre para caminar, nadar y estar activos con la familia, pero hagámoslo con sentido común. Si es atleta, entonces hay que escuchar a tu cuerpo y reducir la intensidad cuando el termómetro aprieta. Si hay alguna patología crónica o mayor de 45 años y quiere empezar a moverse ahora, acude primero al médico, porque la salud y el deporte van siempre de la mano, pero siempre bajo la guía de la evidencia científica médica”. Para acceder al podcast completo de la entrevista, pinche aquí (a partir del minuto 50´37´´). Munideporte.com
Envia a un amigo
|
|
||||||||||||||||||||||||||